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Análisis de “Un crimen antisemita conmociona a Francia”

ARTÍCULO:

Análisis de “Un crimen antisemita conmociona a Francia”

Mireille Knoll, de 85 años y superviviente del Holocausto, fue asesinada al grito de «Alá es Grande»

Asunción Serena, La Razón, 28 de marzo de 2018.

 

ANÁLISIS:

1. Uso de subtitular sensacionalista, innecesario y no fundamentado. Véase que la autora informa de un hecho que solo pueden conocer los dos sospechosos y que el medio (Le Monde) en el que Serena dice apoyarse, tampoco lo hace en ninguno de los numerosos artículos publicados sobre el incidente.

Hacer semejante afirmación desde el subtitular resulta tendencioso e irresponsable. Condiciona la percepción del lector porque convierte un presunto crimen de odio (entre otros cargos) en un “crimen interreligioso”.

Es además otro nuevo ejemplo de la omisión de la presunción de inocencia del atacante en el titular o subtitular, error que posteriormente subsana en el cuarto párrafo del artículo: “El principal sospechoso del asesinato era conocido por la Policía por actos de violación y agresión sexual; el presunto cómplice por amenazas y robo. Según «Le Monde», se echan la culpa el uno al otro, y uno de ellos afirma que su cómplice gritaba «Alá es grande» cuando agredió a la víctima.”

El artículo de Le Monde, fuente a la que cita pero a la que no enlaza, no da la noticia de la misma manera.

La frase que atribuye el sospechoso número dos al sospechoso número uno (“Allahou akbar”), no aparece hasta el décimo párrafo y con las debidas precauciones.

 

2. Aunque en el texto que aquí analizamos solo se menciona una acusación, como se aprecia en la misma imagen, según Le Monde son tres: homicidio voluntario por motivo de pertenencia, verdadera o supuesta, a una religión, robo agravado y daños a la propiedad.

3. La imagen también desvela que Le Monde dice “Allahou akbar” y “Alá es grande” en su traducción al francés. No sabemos por qué la autora solo traduce media frase, pero este detalle se repite hasta en tres ocasiones en el texto.

Alá significa Dios en árabe; si no mantenemos la palabra God o Dieu en textos traducidos del inglés o del francés, no parece coherente que se haga lo mismo con textos del árabe, excepto que en el mantenimiento de Alá o Allah estemos poniendo la lengua al servicio de presentar, una vez más, al islam como una religión ajena y no vinculada a ninguna religión. Recordamos que el islam, junto al cristianismo y al judaísmo son las tres religiones monoteístas que creen y alaban a un mismo y único Dios.

4. El currículum de los sospechosos no parece tan “religioso” como para etiquetarles hasta en cuatro ocasiones con términos relacionados con el islam. En el texto analizado solo se dice que “el principal sospechoso del asesinato era conocido por la Policía por actos de violación y agresión sexual; el presunto cómplice por amenazas y robo.”

 Veamos lo que dice la única fuente citada:

El sospechoso número uno fue juzgado y condenado por abusos sexuales a la hija menor de la cuidadora de la señora víctima de este crimen. A pesar de haber sido condenado a una pena de cárcel, estaba en libertad condicional desde septiembre de 2017 con una orden de alejamiento precisamente de la zona en la que se cometió el asesinato de la señora Knoll.

El sospechoso número dos salió de la cárcel en enero de 2018 por actos violentos, amenazas y robos con fuerza.

Como reconoce la investigación, no hay nada que permita afirmar que las conversaciones entre los sospechosos se correspondan estrictamente con lo declarado por estos:

5. Llama la atención que se omitan estos detalles que podrían ayudar a desvincular al islam del asesinato, pero se introduzcan otros como este del segundo párrafo: “El viernes se detuvo a un primer sospechoso, el lunes al segundo, «lo que impide acreditar la tesis de un acto de locura», asegura el presidente del Consejo Representativo de Instituciones Judías de Francia (CRIF), Francis Kalifat. Se refiere al «affaire Sarah Halimi», una mujer judía ortodoxa que fue matada por su vecino en París en abril del año pasado. Primero fue torturada y luego tirada por la ventana. «Para nosotros era un acto terrorista islamista». Otro vecino había escuchado al asesino gritar «Alá es grande». Sin embargo, pasaron once meses hasta que la Justicia reconoció que no se trataba de la acción de un loco sino de un acto antisemita.”

El problema de no aportar los enlaces correspondientes, es que no se pueden verificar afirmaciones como esta: «Para nosotros era un acto terrorista islamista», atribuida al presidente del Consejo Representativo de Instituciones Judías de Francia (CRIF), Francis Kalifat.

En la imagen, sacada del artículo en el que se habría basado la autora, el señor Kalifat expresa su alivio por contemplarse en el procedimiento iniciado el agravante por odio antisemita.

Hemos verificado los siguientes artículos de la única fuente citada en el texto analizado sobre este asunto, donde no consta la declaración mencionada que además perpetúa gratuitamente la “asociación antisemita” ignorando los constantes esfuerzos interreligiosos.

Meurtre de Mireille Knoll : Le Pen et Mélenchon iront à la marche blanche contre l’antisémitisme 27 de marzo de 2018

Ce que l’on sait du meurtre de l’octogénaire juive Mireille Knoll 27 de marzo de 2018

Marine Le Pen et Jean-Luc Mélenchon rejetés par le CRIF 28 de marzo de 2018.

Los delitos de odio afectan a numerosos colectivos, incluidos el judío y el musulmán. Es muy común ver a ambos colectivos, junto a otros, luchando en equipo de forma continua en las administraciones a nivel local y europeo, para mejorar la legislación y su aplicación. Tampoco resulta extraño ver a ambos colectivos en las manifestaciones en París cuando una mujer es asesinada en “un crimen antisemita que conmociona a Francia”.

 

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